La Autoría Mediata

LA AUTORÍA MEDIATA: NOCIONES DOGMÁTICAS

 

Fundamento Para la Extradición de Alberto Fujimori

 

 

I. INTRODUCCIÓN

 

El interés por la autoría mediata como por la instigación (o determinación para el lenguaje del Código Penal peruano) en los fueros de la dogmática penal y la experiencia jurisprudencial es tema de reciente data. A la insuficiente y poco rigurosa -dogmáticamente hablando- tesis de la autoría intelectual, le ha sucedido una saludable e in crescendo atención por las formas de autoría que se realizan al margen de la intervención directa del sujeto activo en la ejecución del delito.

 

El Código Penal de 1924 no contempló en sus previsiones normativas la autoría mediata, vale decir la intervención mediante instrumentos en el supuesto de hecho delictivo. El primer cuerpo sistemático de leyes penales peruano, el Código Penal de 1864, en cambio sí hizo alusión en su artículo 12, numeral 2 a los que deciden la ejecución del hecho criminal y la efectúan por medio de otros. Estableciéndose una continuidad histórico-legislativa entre este código y el vigente de 1991 que incluyó al autor mediato en la formulación legal lata de la autoría con la frase. “El que realiza por sí o por medio de otro a cometer el hecho punible…”. Igual o similar formulación legal la hallamos en el Código de Justicia Militar (Art. 14: Son autores los que deciden su ejecución y lo efectúan por medio de otros).

 

A nivel del discurso jurídico peruano, ya en 1936 Gustavo Cornejo en su obra “Parte general del derecho penal” conceptualizó al autor mediato como el que se sirve de otro hombre como instrumento para cometer por medio de éste los hechos ejecutores. En 1977, 1978 y 1990, Peña Cabrera, Hurtado Pozo y Felipe Villavicencio, en sus respectivos manuales de derecho penal los primeros y en sus “Lecciones de Derecho Penal” el último, recogieron elementalmente las ideas que sobre dicha forma de autoría habían desarrollado autores alemanes y mínimamente, españoles.

 

A nivel de producción jurisprudencial es muy escasa la recreación judicial sobre la autoría mediata. La presente ejecutoria suprema acompañada de su respectivo dictamen fiscal, representa una muestra excepcional en tal sentido.

 

II. EL CASO JURISPRUDENCIAL: DESCRIPCIÓN

 

La Sala Penal B de la Corte Suprema de la República del Perú declaró no haber nulidad en la sentencia del Colegiado Superior que sentenció a los procesados por delito de corrupción activa de Funcionarios en agravio del Estado.

 

Los hechos se reconducen a la obtención por parte de los implicados Leonel Figueroa Ramírez y Hector Neyra Chávez de sendos pasaportes falsificados en circunstancias que se hallaban fuera del país y prófugos de la justicia peruana. Pasaportes extendidos por personal oficial de la Dirección de Migraciones, tanto de Lima como de Puno, quienes habrían recibido retribución económica por parte de los procesados.

 

El supuesto de hecho típico engloba en realidad varias especies delictivas, las que en virtud a los convenios de extradicción y las particularidades legales del proceso que se les siguiera a los encausados en el Brasil, tan sólo admitió la imputación por delito de cohecho activo de funcionarios públicos.

 

Los procesados en todo momento adujeron en su defensa no conocer a los funcionarios que emitieron los pasaportes, y que les habían sido hechos llegar por terceras personas, a quienes tampoco conocían, cuando se hallaban Figueroa en Río de Janeiro y Neyra en México. La defensa sostuvo la ausencia de pruebas del cohecho, la Corte Suprema en lo Penal asumió el criterio dado por la Fiscalía Suprema de que resultaba irrelevante demostrar la presencia física en los actos de ejecución del delito, por cuanto se trataba de un caso de autoría mediata al haberse utilizado a terceras personas.

 

Tal es el caso jurisprudencial que va a ser objeto de comentario.

 

III. LA AUTORÍA MEDIATA: ANTECEDENTES Y LEGITIMACIÓN

 

Confundida en el ámbito conceptual de la inducción o tomada como una modalidad de participación en el delito, la autoría mediata ha venido ganando terreno como institución teórica propia, definiendo sus características, ámbito de comprensión y sus límites de aplicabilidad, sobre todo en la dogmática alemana reciente.

 

La necesidad de la autoría mediata se legitima en los amplios abanicos de impunidad que permiten las teorías clásicas de la autoría -coautoría- complicidad, pensadas en sujetos o agentes que ejecutan/colaboran el delito con actos ejecutivos propios, ya que con ellas resulta difícil, sin desbordarlas, plantearse la tipicidad del acto de quien usa a terceros que obran sin dolo y que son los que ejecutan el delito. En tales circunstancias resulta inaplicable la teoría del reparto funcional de roles (coautoría), peor aún la autoría personal directa o propiamente autoría. Considerar que se presentan hipótesis de complicidad, resulta por demás ilógico con la naturaleza accesoria de tal institución ¿Quién sería cómplice de quién?, el instrumento del que lo utiliza, el que utiliza en relación al instrumento. Lo primero resulta absurdo pues hay ausencia de dolo en los actos del instrumento. Lo segundo, se torna aún más carente de lógica, pues tendría que considerarse autor al instrumento. Sólo los ámbitos de la determinación o inducción pudieron por largos siglos cobijar al “sujeto de atrás”, aquel que utiliza a otros para ejecutar delitos. No obstante, la inducción trabaja con bases conceptuales diferentes a las de la autoría mediata, al requerir, en lo principal, conoci miento entre inductor e inducido del comportamiento ilícito pretendido. Argumento que lo invalida como constructo comprensivo para abarcar también al autor mediato.

 

Claro, la teoría y la regulación normativa de la autoría mediata no gozan del consenso de las comunidades jurídicas del sistema romano-germánico, pues ni el derecho penal italiano ni el francés lo admiten a nivel doctrinario ni legal. Habiéndose incluso formulado reparos doctrinarios y constitucionales o desestimado doctrinariamente como institución dogmática.

 

IV. COMPONENTES NECESARIOS DE LA AUTORÍA MEDIATA

 

A) El Instrumento

 

Literalmente “instrumento” es todo objeto natural o producto del artificio humano del que nos servimos para realizar algo, para lograr un fin. Esta significación literal ha sido empleada en sentido figurado en la dogmática penal para aludir con él a la persona de la cual se vale el autor mediato para ejecutar un delito. La relación linguístico-analógica es notoria para expresar una idea cara al Derecho penal: la utilización de seres humanos para fines delictivos.

 

El instrumento debe reunir condiciones de idoneidad causal para producir el resultado lesivo, así como actuar bajo una configuración subjetiva de inexistencia de dolo y subordinación en relación a la voluntad delictiva del autor mediato, para adquirir caracteres propios de instrumento. La instrumentalización del ser humano puede producirse directa o indirectamente (en este último caso cuando, dadas las circunstancias de disposición causal de los actos ejecutivos, puede ser cualquier persona la que ejecuta el delito).

 

Si bien el término instrumento levanta susceptibilidades en algunos penalistas, es ideal para connotar y denotar al ejecutor directo por contraste al “hombre de atrás” (autor mediato).

 

Sólo es instrumento el ser humano, no así los animales o las cosas. De ahí su singularidad conceptual dogmático-jurídica.

 

B) El Control

 

En la autoría mediata el “instrumento” ejecuta el delito a nivel típico dominando la acción. Sus actos revisten pura onticidad, al desarrollarse ya sea bajo estado de error, ausencia de dolo, inculpabilidad, etc. Claus ROXIN ha postulado a través de la conocida -aunque no siempre estudiada- teoría del dominio del hecho, que el autor mediato tiene el control de la voluntad y el instrumento el dominio o control de la acción.

 

Sin necesidad de intentar someter tal tesis al contraste epistémico de sus fundamentos y alcances, se puede decir que la misma resulta relativamente satisfactoria a efectos de delimitar los ámbitos de control vistos a través del proceso ejecutivo del delito.

 

Por cierto que existen hipótesis de autoría mediata impropia en las que el dominio de la voluntad no satisface la fundamentación de la misma, como veremos ulteriormente.

 

C) El Resultado

 

El instrumento debe de ejecutar el delito o por lo menos tentarlo para que pueda hablarse con propiedad de imputación por autoría mediata. La producción de riesgo jurídicamente relevante para la lesión del bien jurídico (tentativa, delitos de consumación anticipada, delitos de peligro) abonan también la imputación de responsabilidad a título de autoría mediata.

 

V. HIPÓTESIS DE APLICACIÓN DE LA AUTORÍA MEDIATA

 

A nivel de la doctrina alemana se contempla un buen número de casos en los que resulta adecuada la imputación por autoría mediata y otros en los cuales se torna dudosa y debatible, así como aquellos en los cuales es inaplicable. Veamos las dos primeras situaciones.

 

A) Hipótesis de aplicación ideal (*)

 

1. Instrumento que actúa bajo error de tipo invencible

 

CASOS:

 

* Enfermera que proporciona una droga letal colocada en la jeringuilla que el médico inyecta al paciente.

 

* Funcionario público que utiliza a secretaria para recepcionar un paquete que contenía dinero corruptor.

 

* Guardián que abre la puerta de la vivienda accionando a un detonador explotando la bomba que destruye la vivienda.

 

* Z (instrumento) que accede llevar en un viaje interprovincial encomienda que le suplica A (autor mediato) para que entregue a C, desconociendo Z que la encomienda contenía droga.

 

2. Instrumento que obra en estado de inculpabilidad

 

CASOS.

 

* Utilización de menores de edad e inimputables absolutos (enfermos mentales) para la comisión de delitos.

 

* Utilización de personas a quienes se ha embriagado o drogado previamente y quienes en ese estado cometen los delitos deseados por el autor mediato.

 

3. Instrumento que obra en error de prohibición invencible provocado o aprovechado por el autor mediato. Aquí el instrumento tiene la seguridad que actúa lícitamente.

 

CASOS:

 

* Soldado que cumpliendo órdenes comete delito, no siéndole posible advertir la ilicitud del hecho.

 

* Instrumento que en una situación de legítima defensa putativa -generada por el autor mediato- dispara contra una persona.

 

4. Instrumento que obra de conformidad a derecho.

 

CASOS:

 

* Policía que detiene a una persona que ha sido sindicada falsamente por otro de la comisión de un delito.

 

* En la estafa procesal, cuando el Juez resuelve en base a documentos falsos hechos valer en el juicio por el autor mediato.

 

B) Hipótesis de aplicación debatible

 

5. Instrumento que actúa coaccionado.

 

Dependiendo de la intensidad de la coacción se es “instrumento”. Es decir, dependiendo de si puede o no -objetivamente evaluado- decidir sus actos, puede presentarse autoría mediata o instigación en el “hombre de atrás”.

 

La coacción puede asumir caracteres de violencia, amenaza o persuasión especialmente vinculante. El sujeto coaccionado actúa con voluntad muy disminuida.

 

CASOS:

 

* Cuando se crea un estado de necesidad en el instrumento o se aprovecha del ya existente para obligarle a delinquir.

 

* Cuando se aprovecha de las circunstancias de fragilidad sicológica del novio, esposa (esposo), o se le fuerza o practicar actos delictivos.

 

* Amenazar de muerte el marido a su mujer si no aborta.

 

* Obligar a una persona a enfrentarse a un toro bravo.

 

* Obligar a una persona a dar muerte a otra.

 

6. Instrumentos que obran al interior de aparatos delictivos de poder (públicos o privados) (Servicios secretos del Estado, maffias, criminalidad organizada, bandas terroristas).

 

* Agentes del servicio secreto que matan espías o políticos-rivales.

 

* Funcionarios de confianza que falsifican o esconden documentos que servirían de prueba para involucrar a sus superiores.

 

* Particulares de grupos paramilitares que delinquen.

 

* Terroristas que sabotean, matan, dañan cumpliendo órdenes de las cúpulas delincuenciales.

 

En todos estos casos de autoría mediata impropia, el autor mediato (el hombre de atrás) que ordena, planifica y decide, como también el instrumento (el ejecutor) son pasibles de sanción penal (la excepción está planteada para los menores de edad e inimputables utilizados).

 

7. Instrumentos que actúan en el contexto de los delitos de infracción de deberes de función (delitos especiales propios).

 

Aquí la cuestión se muestra distinta según que el “extraneus” o instrumento actúe dolosamente o con ausencia de dolo.

 

En el primer caso se tratará de un cómplice del autor de delito funcional (el intraneus). En el segundo caso estaremos propiamente ante una autoría mediata con empleo de “instrumentos” al servicio del funcionario o servidor público. El instrumento puede ser tanto un particular (instrumento no calificado) como un agente público (instrumento calificado).

 

VI. LÍMITES DE LA AUTORÍA MEDIATA

 

No existe autoría mediata en la utilización de objetos o animales para la realización de delitos; en todos estos casos quien utiliza o dispone causalmente de los mismos para lesionar bienes juridicos responde a título de autor directo o inmediato.

 

Asimismo no es admisible -por imposibilidad de realización- autoría mediata en los delitos de propia mano. Es decir en aquellos delitos que requieren la actuación directa del agente para consumarse.

 

Ejm. En los delitos de:

 

– Prevaricato.

 

– Violación sexual.

 

– Falso testimonio.

 

– Deserción militar.

 

Es muy discutible la autoría mediata en los delitos culposos.

 

Es discutible la autoría mediata en los delitos de omisión impropia, no presentándose en los delitos de omisión propia.

 

Si el agente emplea fuerza física invencible en el “instrumento”, no habrá autoría mediata sino directa.

 

Los excesos en los que incurra el instrumento no abarcables en el dominio de la voluntad del autor mediato, no le son comunicables a éste; asimismo el desistimiento en que incurra el instrumento doloso.

 

Los efectos jurídicos de las diversas aplicaciones de autoría mediata son diferentes. Cuando el instrumento que cumpliendo los requerimientos objetivos del tipo penal actúa sin dolo, en estado de error de tipo invencible o en estado de inculpabilidad, no será objeto de sanción penal. Cuando el instrumento actúa coaccionado, es decir pudiendo desarrollar una conducta distinta, su situación jurídica se enmarcará en una probable causa de justificación o atenuación de responsabilidad penal. En algunos de los casos de aplicación debatible, como cuando se actúa en aparatos organizados de poder, tanto el instrumento como el actor mediato responden a títulos delictivos.

 

VII. CONCLUSIONES

 

1. La antigua tesis de la autoría intelectual ha sido en la actualidad mejor reformulada y fundamentada con la teoría de la autoría mediata y la determinación o incitación.

 

2. La autoría mediata como construcción teórica, si bien permite cubrir espacios de actuación típica no directa, la misma ha sido objeto de reparos, no siendo admitida legalmente en las legislaciones italiana y francesa.

 

3. Plantear la existencia de autoría mediata, supone acreditar la presencia del instrumento, demostrar la instrumentalización del mismo y la vinculación causal entre el hecho de ilicitud penal ejecutado por dicho instrumento con el dominio de la voluntad delictiva por parte del autor mediato.

 

4. Los efectos jurídicos de demostrarse la presencia del instrumento en sentido riguroso, hacen de éste no responsable penalmente; siendo imputable por los actos globales el autor mediato.

 

5. Sometido el caso jurisprudencial a análisis dogmático se tiene lo siguiente: si bien el tribunal supremo hizo suya la formulación de la autoría mediata planteada por la fiscalía suprema, en base al argumento de haberse utilizado a terceras personas, sin embargo tal tesis no ha cumplido con los requisitos de personalización del instrumento, ni se ha precisado en qué consistió la instrumentalización, ni se ha determinado la vinculación causal entre los actos de ejecución del instrumento con los actos de dominio del autor (autores) mediato. Estamos así ante sustanciales defectos que, dogmáticamente invalidan el argumento de la autoría mediata.

 

6. Se sigue apreciando un bajo nivel de percepción y dominio dogmático de los mensajes, conceptos e instituciones de la teoría moderna del delito (finalista – ecléctica dominante) por parte de los magistrados supremos.

 

 

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3 comentarios en “La Autoría Mediata

  1. muy buena la explicacion acerca del Autor Mediato Haciendo la diferencia entre el instrumento y el autor que se encuentra detras del acto…

  2. y que pasa con ela autor mediato q no posee la calidad especial en los delitos especiales y el instrumento o viceversa que el instrumento no tenga la calidad objetiva que el tipo exige para poderlo realizar?

  3. es decir que si en los delitos especiales propios el autor mediato no posee la calida especial para realizar el delito pero el instrumento si; acaso dejaemos impune al sujeto de atras? o si el sujeto de atras tiene la calidad especial y el instrumento no, dejariamos impune al sujeto de tras siempre?

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