INTERPRETACIÓN DE LAS NORMAS

La Interpretación de las Normas Laborales

1. INTRODUCCIÓN

En el Sistema Jurídico Romano Germánico, al que pertenecemos, el cual tiene por fuente principal de Derecho la norma escrita, no resulta extraño que en algunas oportunidades ésta no tenga una redacción clara que permita su fácil aplicación, sino que por el contrario adolezca de vaguedad o ambigüedad, obligando a sus operadores a recurrir a la interpretación para poder asignarle un sentido a su texto. La interpretación surge, pues, como una manera de dar solución a los problemas derivados de las deficiencias de las normas escritas con la finalidad que los operadores jurídicos, especialmente los jueces, las seleccionen y apliquen a los casos concretos, como un requisito fundamental para una decisión justa. En las siguientes líneas desarrollaremos brevemente el tema de la interpretación jurídica, con una especial orientación hacía el ámbito del Derecho del Trabajo.

2. DEFINICIÓN DE INTERPRETACIÓN

Si quisiéramos saber qué debe entenderse por interpretación nos encontraremos con numerosas definiciones, algunas de las cuales presentamos en las líneas siguientes. Según el DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA interpretar significa “explicar o declarar el sentido de algo, y principalmente de un texto”. El DICCIONARIO JURÍDICO ESPASA, define la interpretación jurídica como “aprehensión del significado de la norma jurídica, con el fin de aplicar la misma a la realidad social a la cual se refiere”. CABANELLAS TORRES define la interpretación de las leyes como “la aclaración fundada de la letra y del espíritu de las normas legales, para conocer su verdadero sentido y determinar su alcance o eficacia general o en un caso particular”.

TORRES VÁSQUEZ sostiene que “interpretar una norma jurídica es establecer su sentido y alcance en relación a un hecho al cual debe aplicarse”. BRICEÑO RUIZ nos dice que “interpretar es desentrañar el sentido de una expresión. Cuando la interpretación se aplica al derecho, para seguir la idea de Campbell Back, consiste en el arte o procedimiento de describir y explicar el significado atribuido al lenguaje usado, esto es, el sentido que los autores de la ley quisieron que tuviera para los demás”. Para FRESCURA Y CANDIA, “interpretar una norma jurídico laboral es desentrañar su sentido, establecer su significado y alcance”. Desde el punto de vista de los magistrados que aplican el Derecho, GUASTINI considera que la definición de interpretación dependerá del tipo de juez que la haga; para un “juez legalista” la interpretación consistirá en “averiguar” el “verdadero” significado de las leyes y/o la “verdadera” intención del legislador; mientras que para un “juez político”, según la idea del mismo autor, la interpretación se presenta no como una “averiguación”, sino como valoración, elección y decisión: interpretar es individualizar los diversos posibles significados de un

texto, valorar de cada uno los posibles resultados prácticos, y escoger el más oportuno en vista de un fin preestablecido”. Creemos que el Juez de Trabajo debe seguir esta última definición al momento de interpretar la legislación laboral. Por nuestra parte consideramos que interpretar una norma es atribuirle un significado dentro de un contexto con la finalidad de poderla aplicar.

3. LA NECESIDAD DE INTERPRETAR

El carácter general y abstracto de las normas jurídicas, sumado al hecho que el lenguaje escrito no siempre es claro, hacen necesario que se recurra a la interpretación para desentrañar el significado de la norma jurídica y facilitar su aplicación. Siguiendo a MARTINEZ ROLDAN y FERNADEZ SUAREZ, 9 podemos concluir que la necesidad de interpretar las normas jurídicas se fundamenta en las razones siguientes:

a) La ley no siempre define los conceptos jurídicos, o lo hace de una manera incompleta e incluso a veces equívoca;

b) El carácter general de las leyes hace necesario que tengan que ser interpretadas para su aplicación al caso concreto;

c) La imprecisión del lenguaje natural que utilizan las normas jurídicas hace necesaria su interpretación para poderlas entender;

d) Los preceptos jurídicos no son claros, pues, la propia doctrina contribuye a hacerlos más confusos, requiriendo por ello de interpretación;

4. MODELOS DE INTERPRETACIÓN

Los modelos de interpretación jurídica pueden agruparse en la teoría objetiva y la teoría subjetiva.

La Teoría Subjetiva, es de carácter conservador, estático, considera que la interpretación de la norma jurídica persigue descubrir la voluntad o intención del legislador histórico que la formuló.

La Teoría Objetiva, por el contrario busca descubrir la intención de la norma, ZELAYARAN nos dice que “una vez construido el texto de la ley, se desgaja ésta del pensamiento del legislador para vivir una vida propia e independiente, vale decir, que se convierte en una entidad separada de su fuente directa y se subordina, esencialmente, al medio social y a sus transformaciones. En consecuencia, la ley puede cobrar un sentido

diverso del que pensaron sus autores, inclusive, llegar a producir resultados no previsibles en la época de su promulgación”.

El conocimiento de las teorías sobre la interpretación resulta de gran importancia, pues, según la que adopte el intérprete, seleccionará también su método interpretativo.

5. CLASES DE INTERPRETACIÓN

Existen en la Doctrina dos clases de interpretación generalmente aceptadas: la subjetiva y la objetiva.

a) La interpretación subjetiva: está determinada por el sujeto que la realiza. Según este criterio, la interpretación puede ser: auténtica, jurisprudencial, doctrinaria y común.

La interpretación auténtica: es aquella realizada por el propio órgano que es autor de la norma interpretada, con la finalidad de precisar sus alcances o aclarar su significado. Por provenir esta interpretación del órgano del Estado competente, resulta obligatorio respetar el sentido asignado por el legislador.

La interpretación judicial: es aquella que efectúan los jueces para poder aplicar la norma legal al caso concreto sometido a su decisión. Esta interpretación es realizada por los jueces de todas las instancias; sin embargo, para que constituya precedente obligatorio debe cumplir con ciertos requisitos mínimos que la ley establece.

La interpretación doctrinal: es aquella que realizan los estudiosos del Derecho desde un punto de vista teórico y general, con la finalidad de resaltar las bondades o defectos de las normas jurídicas, y de ser el caso plantear criterios que orienten a los operadores jurídicos que las tengan que aplicar. La interpretación doctrinal no es obligatoria; sin embargo, será más o menos aceptada y seguida, en razón directa a la coincidencia de los autores sobre el tema a que ella se refiere y en razón inversa a la discrepancia con el mismo.

La interpretación común: Según TORRES VASQUEZ “llamamos interpretación común (o particular o privada), a la efectuada por el común de las gentes”. Esta clase de interpretación se sustenta en el hecho que siendo las normas legales de aplicación general, los particulares que no tienen la calidad de abogados se ven en la necesidad de interpretarlas con la finalidad de poder desarrollar actividades ordinarias; sin embargo, esta clase de interpretación por su carácter no profesional, está sujeta a corrección por los operadores del derecho.

b) La interpretación objetiva: se fundamenta en el resultado a obtener de la interpretación. Puede ser literal, extensiva o restrictiva.

La interpretación es literal, cuando se limita a utilizar las reglas del lenguaje común para asignar un significado a las normas.

La interpretación es extensiva, cuando busca encontrar significados que no se desprenden de una simple lectura de la norma, sino que se profundiza para dar un significado mucho más extenso a la norma interpretada.

La interpretación es restrictiva, cuando persigue restringir el significado de las palabras contenidas en la norma jurídica, persiguiendo evitar los efectos negativos que produciría la aplicación literal de la norma que se interpreta.

6. MÉTODOS DE INTERPRETACIÓN

El proceso de interpretar una norma hace que el operador jurídico tenga que dar dos pasos consecutivos uno después del otro. En primer lugar tendrá que seleccionar la norma que considera aplicable al caso concreto y en segundo lugar descubrir su verdadero significado, labor esta última para la cual deberá recurrir a los métodos de interpretación. Los métodos de interpretación resultan siendo, pues, los procedimientos que permiten al interprete descubrir el verdadero significado de la norma. La doctrina reconoce como los métodos de interpretación más aceptados los siguientes: el literal, el de la ratio legis, el sistemático, el histórico y el sociológico. En las líneas siguientes explicaremos brevemente cada uno de los métodos antes mencionados, dejando claro que no existe una jerarquización a priori para la aplicación los mismos.

7. EL MÉTODO LITERAL

Según este método, el intérprete deberá averiguar lo que quiere decir la norma jurídica partiendo del significado gramatical de los términos y sintagmas para el lenguaje común, salvo el caso que las expresiones utilizadas tengan por si mismas un significado jurídico diferente del común, caso en el cual deberá determinarse el significado utilizado por la norma. TORRES VASQUEZ nos advierte que “este procedimiento que pareciera tan sencillo, presenta en la práctica serios inconvenientes, en vista a la impropiedad de las palabras usadas por el creador de la norma, a la variación del significado con el tiempo y los lugares, y a los varios significados que puede tener una misma palabra; la polisemia es la característica de todo lenguaje: toda expresión lingüística, debido a razones semánticas o sintácticas, es susceptible de tener varias significaciones”. Se discute en la doctrina si el método literal es en realidad un método de interpretación, pues, deja muchos problemas interpretativos. Al respecto cabe poner el ejemplo siguiente: el artículo III del Título Preliminar de la Ley Procesal del Trabajo, al referirse a la irrenunciabilidad de los derechos de los trabajadores establece que “el juez debe velar por el respeto del carácter irrenunciable de los derechos reconocidos por la Constitución y la Ley”. Si aplicásemos el método literal para la interpretación de la norma antes citada nos surgiría inmediatamente un problema, si interpretemos la expresión “ley” en su sentido estricto, es decir como norma aprobada por el Poder Legislativo conforme al procedimiento previsto en la Constitución, llegaríamos a la conclusión que sólo tienen carácter irrenunciable los derechos nacidos de la ley, pero que sí pueden ser objeto de renuncia los establecidos por normas de distinta naturaleza como serían los que se originan en un Decreto Supremo o una Resolución Ministerial, lo que resultaría atentatorio contra la naturaleza misma de las normas laborales que buscan otorgar a favor de los trabajadores derechos que no puedan ser dejados de lado por acuerdo entre las partes o por decisión unilateral del trabajador. En este caso la interpretación literal no es la más adecuada.

8. MÉTODO DE LA RATIO LEGIS

Este método persigue descubrir el significado de la norma desentrañando la razón intrínseca de la misma a partir de la lectura de su propio texto. Según RUBIO CORREA “el método de la ratio legis es correspondiente a un criterio tecnicista que resalta la importancia de la razón de la norma frente a otros criterios o contenidos posibles”. Sobre la aplicación de este método cabe el ejemplo siguiente: el artículo 1º de la Ley Nº 15737 establece textualmente que “Las autoridades competentes no impondrán ni permitirán que se imponga trabajo obligatorio en beneficio de personas individuales o jurídicas de carácter privado”. Si aplicamos el método de la ratio legis tendremos que la razón de ser de dicha ley es evitar que las autoridades abusando de su cargo favorezcan o descuidando sus obligaciones permitan, que se imponga un sistema de trabajo forzoso para favorecer a personas particulares.

9. MÉTODO SISTEMÁTICO POR COMPARACIÓN DE LA NORMA

Según este método el significado de la norma a interpretar se obtiene a partir de principios y conceptos contenidos en otras normas del ordenamiento jurídico que son claras. Por ejemplo, el artículo 37º del Texto Único Ordenado de la Ley de Compensación por Tiempo de Servicios, establece que: “Los depósitos de la compensación por tiempo de servicios, incluidos sus intereses, son intangibles e inembargables salvo por alimentos y hasta el 50%.(…)” Cabe preguntarse en este caso que debe entenderse por “alimentos”, la legislación laboral no define este concepto entonces tenemos que recurrir al Código Civil que sí define el mismo. Así tenemos que el artículo 472º del Código Civil nos da una noción de alimentos en los términos siguientes: “Se entiende por alimentos lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica, según la situación y posibilidades de la familia”. Cuando el alimentista es menor de edad, los alimentos comprenden también su educación, instrucción y capacitación para el trabajo” Como vemos en el método sistemático por comparación, el artículo materia de interpretación es comparado con uno que aclara su significado, en este caso el artículo objeto de interpretación es el 37º del TUO de la Ley de Compensación por Tiempo de Servicios, aprobado por Decreto Supremo Nº 001-97-TR, y el que sirve para aclararlo el 472º del Código Civil.

10. MÉTODO SISTEMÁTICO POR UBICACIÓN DE LA NORMA

De acuerdo este método la interpretación se hace considerando el conjunto normativo dentro del cual se ubica la norma a interpretar, a efectos que su significado se obtenga a partir de dicha estructura Por ejemplo, respecto al ejercicio del derecho a la libertad sindical, el Texto Único Ordenado de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo, aprobado por Decreto Supremo No.010-2003-TR, en su Artículo 3º nos dice que: “Artículo 3.- La afiliación es libre y voluntaria. No puede condicionarse el empleo de un trabajador a la afiliación, no afiliación o desafiliación, obligársele a formar parte de un sindicato, ni impedírsele hacerlo”. De acuerdo a esta redacción de la norma se puede interpretar que todo trabajador, sin importar su jerarquía dentro de la empresa, incluyéndose personal de dirección y de confianza, puede libremente formar parte de un

sindicato; sin embargo, ello no es cierto, pues, el artículo 12º de la misma ley, precisa limitaciones para poder afiliarse a un sindicato cuando establece que: “Artículo 12.Para ser miembro de un sindicato se requiere: (…) b) No formar parte del personal de dirección o desempeñar cargo de confianza del empleador, salvo que el estatuto expresamente lo admita.”. Una interpretación utilizando el método sistemático por ubicación de la norma nos lleva a la conclusión que no todo trabajador, por el sólo hecho de serlo, tiene amplia libertad para afiliarse de un sindicato, sino que existen limitaciones para tal filiación como es la de no desempeñar cargos de dirección o de confianza, salvo casos de excepción que la norma expresamente contempla, tal como ocurre cuando el estatuto sindical lo permite, situación por lo demás remota, lo que lleva a que en la práctica los trabajadores que tienen las categorías antes indicadas no puedan gozar irrestrictamente del derecho a la libertad sindical a pesar que el artículo 3º del Texto Único Ordenado de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo de una manera genérica reconoce ese derecho a todos los trabajadores. Como podemos apreciar la utilización del método sistemático por ubicación de la norma nos permite comprender el sentido de la norma partir del propio grupo normativo al que pertenece

11. MÉTODO HISTÓRICO

Este método busca interpretar la norma a partir de los antecedentes jurídicos que permiten conocer cual fue la intención del legislador al dictar la norma. La intención del legislador la podemos encontrar en las exposiciones de motivos de los proyectos de ley, los antecedentes legislativos y normas derogatorias de los mismos, e incluso en el momento histórico en que se aprobó la norma jurídica. Un ejemplo de aplicación del método histórico lo podemos hacer con el artículo 104º de la Ley Procesal del Trabajo, Ley Nº 26636, el cual se discute si permite el recurrir al arbitraje para la solución de conflictos individuales de trabajo. Dicha norma tiene el texto siguiente: “Las controversias jurídicas en materia laboral pueden ser sometidas a arbitraje, pudiendo las partes acogerse a lo dispuesto en la Ley General de Arbitraje en lo aplicable u optar por otro procedimiento arbitral”. Si quisiéramos interpretar a la luz del método histórico, el artículo de la ley adjetiva antes citado, podríamos recurrir a las fuentes siguientes: La parte pertinente del Dictamen de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social recaído en el Proyecto de Ley Nº 981/95-CR en virtud del cual se propone la Ley Procesal del Trabajo, al respecto este documento dice lo siguiente: “Para el arbitraje, que ha sido objeto de una nueva regulación, se permite la aplicación de las normas contenidas en la Ley 26572, vigente desde enero de este año, a fin de permitir la aplicación de otros procedimientos que la empresa decida. El exceso de casos que esperan ser resueltos a través de las instancias judiciales no es un problema sólo en lo laboral y ante ello el arbitraje surge en la experiencia comparada como uno de los mecanismos alternativos de heterocomposición del conflicto más eficaces de resolución de conflictos. Si bien las normas de la Ley General de Arbitraje no pueden ser aplicadas totalmente para resolver discusiones en materia laboral, el proyecto no busca impedir dicha opción, aplicable siempre y cuando resulten pertinentes. Además permite la aplicación de las normas de otros procedimientos”. La parte pertinente de los Fundamentos Jurídicos del Dictamen del Proyecto de Ley Procesal del Trabajo, en este documento se sostiene lo siguiente: “En cuanto al arbitraje, la experiencia comparada y nacional nos indica que varios temas de derecho individual pueden ser objeto de un arbitraje sin que con ello cause indefensión o perjuicio a la parte trabajadora. Al contrario este sistema ha sido eficaz en determinados países, reduciendo la carga procesal del Poder Judicial En el caso peruano, la Constitución Política del Perú permite el arbitraje sin restricción de materia, como aparece en el artículo 139º inciso 1) de la Constitución Política del Perú; Artículo 139.- Son principios y derechos de la función jurisdiccional:

1. La unidad y exclusividad de la función jurisdiccional. No existe ni puede establecerse jurisdicción alguna independiente, con excepción de la militar y la arbitral.

Podría pensarse que siendo las normas laborales generalmente de orden público, no cabe someterlas a arbitraje. Sin embargo esta limitación debe ser entendida cuanto a que el producto, el laudo arbitral, no contravenga dichas normas o no admita prestaciones por debajo de las señaladas legalmente pues el carácter de orden público de las normas laborales determina que no se pueda pactar contra ellas. Así, tanto una sentencia judicial como un laudo arbitral están sometidos a la misma restricción de respetar los derechos irrenunciables. En tal perspectiva, el proyecto otorga a las partes mecanismos alternativos de administración de justicia con el objetivo de lograr una rápida y adecuada resolución de conflictos”. Como se podrá apreciar, aplicando el método histórico se ha recurrido a documentos de antigua data en los cuales no se aprecia que haya existido intención alguna del legislador histórico por limitar, el uso del arbitraje como un medio para la solución de conflictos individuales de trabajo. En conclusión, el método señalado nos lleva a la interpretación que el artículo 104º de la Ley Procesal del Trabajo admite el arbitraje para dar solución a toda clase de conflictos jurídicos de trabajo, sean estos de carácter individual o colectivo.

12. MÉTODO SOCIOLÓGICO

Este método busca interpretar la norma teniendo en cuenta la realidad social en que va a ser aplicada. Como sabemos el Derecho tiene un dimensión social, además de la jurídica y la axiológica, es por ello que resulta influenciado por otros factores propios de la vida en sociedad tales como son la economía, la política, etc., por lo que coincidiendo con TORRES VASQUEZ creemos que “el interprete del Derecho debe atender a estos fenómenos a fin de adecuar las normas jurídicas a las nuevas exigencias sociales”. Un ejemplo de la utilización de este método es la interpretación que podemos hacer del inciso b) de la Segunda Disposición Complementaria del Decreto Legislativo Nº 757 modificado por el Decreto Ley Nº 25441, cuyo texto es el siguiente:

b) Los pactos o convenios colectivos de trabajo no podrán contener sistemas de reajuste automático de remuneraciones fijados en función a índices de variación de precios, o ser pactados o referidos a moneda extranjera. Los trabajadores del régimen de la actividad privada regidos total o parcialmente por normas, pactos o cláusulas de dicha índole, tienen derecho a solicitar el reajuste de remuneraciones y la mejora de las condiciones de trabajo a través del procedimiento de la negociación colectiva, al igual que los demás trabajadores del régimen común de la actividad a privada, debiendo considerarse entre otros factores el incremento de la producción y la productividad.”. Creemos que quien interprete este dispositivo no puede dejar de considerar los efectos nefastos que sobre la economía del país, causaron en el pasado, los sistemas de indexación salarial, los cuales favorecieron una hiperinflación y grave deterioro del nivel de vida de la mayoría de peruanos, por lo que la interpretación de dicha norma debe hacerse teniendo en cuenta su incidencia económica y que además la misma no desconoce ni prohíbe el derecho de los trabajadores a la negociación colectiva solamente regula su ejercicio a efectos que el interés de un grupo no afecte los intereses de la totalidad de la Nación.

13. PRINCIPIOS DE INTERPRETACIÓN

Para interpretar las normas laborales se puede seguir cualquiera de los métodos antes indicados, ello dependerá del modelo de interpretación al que se adhiera el intérprete; sin embargo, esta actividad siempre debe estar orientada por principios que son propios del Derecho del Trabajo. La doctrina no es unánime en cuanto a cuales son los principios que deben orientar los métodos de interpretación de las leyes de trabajo; sin embargo, a continuación nos ocuparemos de aquellos que los autores resaltan como más importantes, dejando expresa constancia que no son los únicos existentes.

a) Principio de constitucionalidad

La interpretación de todas las normas jurídicas, incluidas las de trabajo, debe hacerse dentro del respeto a la Constitución. El intérprete deberá tener presente la Constitución como premisa para su análisis, pues, el ordenamiento jurídico se sustenta en ella y ninguna interpretación puede ser contraria a los valores constitucionales. Para la aplicación de este principio resultan una herramienta fundamental las sentencias del Tribunal Constitucional que constituyan precedente vinculante, pues, el último párr afo del artículo VI del Código Procesal Constitucional, expresamente señala que “los jueces interpretan y aplican las leyes o toda norma con rango de ley y los reglamentos según los preceptos y principios constitucionales, conforme a la interpretación de los mismos que resulte de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional”. Consideramos que la interpretación de las normas constitucionales de trabajo debe hacerse no sólo teniendo en cuenta los artículos constitucionales referidos taxativamente a los derechos de los trabajadores (artículos 22º a 29º) sino también la integridad del texto constitucional, pues, del mismo se desprenden otros derechos, deberes y limitaciones que en los artículos constitucionales relativos al trabajo no se mencionan.

b) Principio in dubio pro operario

Este principio tiene su origen en el carácter protector del Derecho Laboral.

Explicando su contenido FRESCURA nos dice que “si la norma legal es susceptible de exégesis discrepantes se interpretará en el sentido tutelar del trabajador y favorable a él, pues, constituye el sujeto económicamente débil de la relación laboral frente al empleador”

En nuestro ordenamiento jurídico el principio in dubio pro operario está reconocido por la Constitución Política de 1993, la cual en su artículo 26º inciso 3) lo recoge en los términos siguientes:

“Artículo 26.- En la relación laboral se respetan los siguientes principios:

(…)

2. Interpretación favorable al trabajador en caso de duda insalvable sobre el sentido de una norma.”

El Tribunal Constitucional en el fundamento 21 de su sentencia del 12 de agosto de 2005, recaída en el Expediente No.008-2005-PI/TC Lima, ha establecido el criterio que la aplicación del principio pro operario exige el cumplimiento de las consideraciones siguientes:

“- Existencia de una norma jurídica que, como consecuencia del proceso de interpretación, ofrece varios sentidos. – Imposibilidad lógico-axiológica de dirimir esta duda mediante la utilización de cualquier método de interpretación admitido como válido por el ordenamiento nacional. – Obligación de adoptar como sentido normativo a aquél que ofrece mayores beneficios al trabajador.

– Imposibilidad del operador de integrar la norma, ya que el principio no se refiere a suplir la voluntad de éste, sino a adjudicarle el sentido más favorable al trabajador.”

Por su parte MARCENARO precisando los alcances del texto constitucional citado nos dice: “La disposición precisa que no se trata de cualquier duda sino solamente de aquellas “insalvables”, es decir, que no pueden ser resueltas por los sistemas propios de la hermenéutica interpretativa. Por lo tanto no se trata de que ante la mínima duda se busque una interpretación favorable al trabajador, sino como último mecanismo o también llamado mecanismo de cierre”. Creemos conveniente dejar claramente establecido que el principio in dubio pro operario sólo resulta aplicable para la interpretación de normas jurídicas y nunca para hechos, caso este último en que la duda sobre los mimos conduce a la absolución del demandado.

c) Principio de interpretación conforme a los Tratados Internacionales

Muchos de los derechos laborales actualmente reconocidos por nuestra legislación tienen su origen en instrumentos internacionales genéricos relativos a Derechos Humanos y en otros específicos en materia de trabajo. En el primer grupo encontramos Tratados que de una manera genérica reconocen importantes derechos laborales, a manera de ejemplo cabe mencionar los siguientes: la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales (1966), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966), la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre (1948), el Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos Sociales y Culturales (1988), la Declaración de Derechos del Niño (1989), la Convención sobre Derechos Políticos de la Mujer (1952), la Convención sobre todas las formas de Discriminación contra la Mujer (1979), la Declaración de los Derechos de los Impedidos(1975), entre otros instrumentos internacionales que reconocen derechos de carácter laboral. En el segundo grupo encontramos los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cuya

aplicación resulta obligatoria para el Perú cuando los ha ratificado, no obstante lo dicho somos de la opinión que aún cuando no hayan sido objeto de ratificación constituyen una valiosa herramienta para orientar a los operadores del derecho que no debe soslayarse al momento de interpretar las normas jurídicas de trabajo.

CONCLUSIONES:

1.- Toda norma jurídica laboral escrita, por claro que parezca su texto necesita ser interpretada a efectos de determinar su alcance y asignarle un sentido, el que siempre deberá estar acorde con la Constitución, los Tratados Internacionales y los Principios del Derecho del Trabajo.

2.- El operador jurídico antes de aplicar un método de interpretación debe seleccionar un modelo teórico de interpretación, lo que dependerá en última instancia de la ideología del intérprete. Tratándose de la interpretación de normas laborales el modelo de interpretación a adoptar debe ser el de la teoría objetiva, pues, resulta acorde con el carácter progresista de esta disciplina jurídica que se encuentra en permanente estado de evolución.

3.- Una vez adoptado el modelo de interpretación, el interprete debe seleccionar el método que considere pertinente, teniendo presente que cualesquiera sea el método que adopte su labor debe ser creativa superando las antigüedades propias del texto escrito, buscando que la aplicación de la ley haga efectiva la aplicación de los derechos de los trabajadores.

4.- El interprete no debe buscar a priori una interpretación que favorezca a la parte laboral, sino que la misma tenga carácter imparcial, pues, tal como lo establece el texto constitucional la interpretación pro trabajador sólo resulta procedente cuando existe una duda insalvable sobre el verdadero sentido de la norma, esto es cuando a pesar de haberse aplicado los distintos métodos de interpretación el sentido de la norma que se pretende interpretar continúa siendo oscuro o indeterminado.

5.- En materia de interpretación de normas laborales, no existe un método único a utilizar por el Juez de Trabajo sino que deberá tener en cuenta todos los existentes, sin olvidar el carácter tuitivo de esta disciplina jurídica.

Fuente: Revista Actualidad Laboral -Octubre 2007-

Por: Dr. Javier Arévalo Vela (*)

(*) Vocal Titular integrante de la Primera Sala Laboral de la Corte Superior de Lima Profesor de Derecho Procesal

del Trabajo de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos

 

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4 comentarios en “INTERPRETACIÓN DE LAS NORMAS

  1. bueno el contenido esta bien redactado pero si podrian poner especificamente los cinco factores principales de los que la interpretacion de las normas legales se convierte en un problema de gran importancia?
    bueno gracias por la ayuda qe nos brindan.

  2. que es la interpretacion autentica

  3. por favor interpretarme o ampliar el articulo 2 inciso 13, 14….gracias

  4. porfa, necesito temas relacionados con normativismo juridico, el material que colocaron sobre le tema de modelos de interpretación juridica esta buenisimo

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