Petición de Herencia

ACCIÓN DE PETICIÓN DE HERENCIA

Comentario

Guillermo Lohmann Luca de Tena

El artículo gobierna dos situaciones diversas: el reclamo total o parcial de la herencia contra otra persona, a fin de excluirla de la posición hereditaria, o para que la comparta con el reclamante, y el reclamo por el heredero de ciertos bienes hereditarios, que no es genuino reclamo de herencia, sino reclamo de bienes pertenecientes al caudal hereditario que son detentados por quien no es sucesor único, o que lisa y llanamente actúa como sucesor sin serio. Auténtica petición de herencia significa pedir derecho a suceder; yeso con independencia de los bienes mismos o de quién los posea, y la condición de heredero es esencial-es un paso previo- para actuar sobre la herencia. No hay que tomar como iguales herencia y bienes. Los segundos componen a la primera. Y puede haber herencia con solo deudas. Aunque limítrofes, hay que distinguir entre cosas distintas, si bien no incompatibles y que por estar normalmente vinculadas han sido agrupadas bajo la denominación común de acción de petición de herencia, que es de carácter general, con la cual el que tenga vocación de heredero pretende conseguir el efectivo acceso al patrimonio del difunto fundándose en la cualidad de heredero que reclama. Esta acción general puede subdividirse en varias. Una consiste en la genuina petición de herencia, que es pura invocación de derecho a heredar, que se sostiene contra otro sujeto que argumenta igualo mejor derecho. Otra es la acción por caducidad o por preterición, que persigue obtener un título de heredero, para lo cual previamente es preciso retirar en todo o parte el título de otro. En estas dos últimas acciones se persigue, pues, que no valga una disposición testamentaria o una sentencia judicial de un proceso no contencioso de declaración de herederos. La tercera es de reclamo del contenido general o específico de la herencia por quien ya es heredero. Esta última no es acción petitoria de herencia sino petitoria de conjunto de bienes (y, en su caso, también de derechos y obligaciones) y en ella solo se cuestiona la tenencia de los bienes materia de la herencia, porque los posee otro que tiene igualo menor derecho que el actor, y prescindiendo de si los detenta con título testamentario o ab infesta fa. La acción, así, se dirige contra el tenedor que funge de heredero de esos bienes. La auténtica pretensión petitoria de bienes supone que el reclamante de la misma ya tiene título firme de heredero. Por eso el artículo 664 dice que “la acción de petición de herencia corresponde al heredero…”. Ello explicaba la imprescriptibilidad de la pretensión petitoria de bienes. Y es que si el heredero es único, la acción reivindicatoria de propiedad es imprescriptible (artículo 927 C.C.), porque el sucesor se limita a ejercer el mismo derecho que tenía su causante. Y si tiene derecho a concurrir con otro, también es imprescriptible, por el principio de que no corre prescripción entre copropietarios (artículo 985 C.C.), (situación de copropiedad que, no sin exageración, el Código considera equivalente a la de comunidad sucesoria). Así, creo, se nota muy claro que, aunque pueden agruparse, una cosa es reclamar derecho a herencia fundada en una cualidad de heredero que formalmente aún no se tiene, otra reclamar la posesión de elementos patrimoniales de la herencia y otra reclamar derecho a posición sucesoria invalidando total o parcialmente la de otro.

El artículo 664 en su nueva redacción contempla tres pretensiones. Verdadera petición de herencia en sentido estricto es la pretensión de quien considerándose llamado a la herencia reclama su posición hereditaria y como correlato de ello, si los hubiera, sobre el conjunto de los bienes, derechos y obligaciones (no solo unos y no otros, o cualquiera separadamente) que componen la herencia y que otro los tiene invocando asimismo título sucesorio. La pretensión, por lo tanto, se dirige contra otros sucesores que actúan sin serio, o sin serio exclusivamente. Cuando el derecho sucesorio no está en discusión, la pretensión ya no es estrictamente petición de herencia -o sea, al todo integral o a una cuota de la misma-, sino petición de elementos singulares y específicos que componen la herencia. Debe quedar claro, en consecuencia, que la petición de herencia no es una pretensión sobre titularidades concretas a bienes concretos, que también es propio de legatarios, sino petición de una posición jurídica de sucesor a título universal (con responsabilidad limitada o no) y de ello se deriva lo demás. Lo demás que es, precisamente, acceso a la titularidad sobre el conjunto de bienes, derechos y obligaciones. Como la acción petitoria suele llevar implícita la aceptación de la herencia que se pide, no puede ser invocada por quien la haya renunciado. No obstante, puede instarse la pretensión petitoria después de la aceptación, aunque, en rigor, tal aceptación lo es solamente a una expectativa que solo quedará realizada si prospera el reclamo; de lo contrario, si no triunfa, la aceptación queda despojada de contenido y no pasa de ser una aceptación vacía de una herencia que no le ha sido reconocida al aceptante. Aparte del derecho a pedir la herencia, que es petición de posición jurídica sucesoria, el artículo 664 reconoce al heredero que no tiene los bienes que considera que le pertenecen en todo o parte, derecho a tener acceso a ellos cuando le sea negado por quien también como sucesor sostiene tener derecho a ellos. De modo, entonces, que aunque el artículo no es explícito en su formulación, sí diferencia implícitamente dos situaciones: (1) la de quien pide la herencia in toto y, por consecuencia, la posibilidad de sustituirse en las posiciones jurídicas del difunto, lo que incluye el activo afectado al pasivo; es una acción sucesoria, y (2) la de quien, por ser ya heredero, quiere ejercer todas o parte de las facultades que son inherentes al derecho que le ha sido transferido en un conjunto patrimonial. Esta segunda posibilidad es acción que puede o no ser de carácter real, dependiendo de la naturaleza del caudal relicto, y debe instarse, claro está, aunque la norma no lo diga, contra cualquiera que indebidamente tenga los bienes o derechos sosteniendo título sucesorio sobre los mismos. El artículo 664, por último, alude a otro derecho: el de objetar la preterición, o sea el acto denegatorio de cualidad de legitimario. Solo menciona la preterición judicial y lo hace por razones de claridad. Pero nada quita, por cierto, que a la acción de preterición testamentaria (regulada en sus aspectos sustantivos en otro lugar del Código), también pueda acumularse la de petición de la herencia, aunque no debe dejarse de decir que la acción de preterición es privativa de los legitimarios, mientras que la de petición de herencia puede ser ejercida por todos los herederos, forzosos o voluntarios. Presupuesto de la pretensión de petición es que el peticionante invoque para sí la cualidad de heredero, con responsabilidad limitada o sin ella. Recalco, heredero y no legatario (ni siquiera el legatario de cuota). No le asiste tampoco esta opción al cónyuge supérstite para hacer valer los derechos previstos en los artículos 731 y 732 C.C., porque esos derechos se le conceden precisamente por ser heredero. El albacea no está legitimado para la acción petitoria (salvo que ostente al mismo tiempo calidad sucesoria). En cuanto a la causa del título de heredero que se pretende, puede ser testamentaria o legal. A ello nos referiremos en el apartado siguiente. Legitimado pasivo es quien actúa como sucesor (aunque no necesariamente esté poseyendo bienes) y se oponga a la calidad de heredero del accionante. Esto supone que el demandado puede sustentar su defensa en ser heredero (forzoso o voluntario, legal o testamentario), o legatario. El correcto ejercicio de la pretensión obliga a tener que emplazar a todos los coherederos si son varios, porque la inclusión del pretendiente en la posición hereditaria reclamada puede dar lugar a modificación de cuotas. Extravagante en sede sucesoria; nada tiene que hacer en este lugar. El precepto 664 bajo análisis señala que las pretensiones a que se refiere son imprescriptibles. Es correcto el plural, porque, como hemos visto, el ancho concepto de petición de herencia regulado por este artículo cobija tres reclamos: (a) el genuino de petición de herencia, que es pura invocación de derecho a heredar; (b) el del contenido de la herencia por quien ya es heredero; y (c) el de impugnación de preterición testamentaria o judicial. Lo que en cambio no me parece correcto, aunque admito que el tema es discutible, es que las tres pretensiones deban tener el mismo tratamiento en lo que a prescripción concierne. Tal como veo las cosas, el único supuesto en el que verdaderamente cabe la imprescriptibilidad es el referido bajo el literal (b) cuando se trate de bienes sobre los cuales puede haber genuino derecho real de propiedad, porque el reclamo lo formula quien ya tiene título jurídico firme sobre la herencia (y por lo tanto sobre los elementos patrimoniales), siendo de aplicación supletoria la regla de imprescriptibilidad entre copropietarios (artículo 985 C.C.). Incluso en este caso en que se tenga título firme de heredero, hay que hacer precisiones en función de cuál sea el contenido de la herencia, es decir, de cuáles sean los elementos que la componen. Porque si la masa no está constituida por bienes sobre los cuales pueda recaer derecho real de propiedad y sobre los cuales, por tanto, no hay copropiedad en sentido estricto, ciertamente no se aplica la regla del artículo 985, que es una excepción a la general de prescripción, que no niega la posibilidad de que prescriban otros derechos distintos a los de propiedad, aunque sea entre cotitulares. Asumamos que la masa sucesoria esté mayoritariamente compuesta de derechos de crédito que el causante tenía contra terceros y que los ha cobrado íntegramente uno de los herederos, y no el otro. Supongamos que el heredero que los cobró entregó al deudor los recibos, en cuyo caso el deudor hizo un pago válido (artículos 1225 y 1226 C.C.), quedando extinguida la obligación. Pues bien, es claro que el otro heredero no solo no tendrá derecho alguno contra el ex deudor, sino que su reclamo contra el coheredero sí puede prescribir. En los otros casos que menciona el artículo 664, no parece conveniente la decisión legal de imprescriptibilidad En estos otros casos, o sea, el de petición de título sucesorio y el de preterición, el reclamante no es copropietario ni cotitular de nada precisamente porque todavía no tiene título de heredero, o lo tiene solo virtualmente por un testamento que por alguna razón todavía no ha tenido reconocimiento legal. Siendo estas las hipótesis, pienso que cualquier pretensión enfocada a privar total o parcialmente de derecho sucesorio a otro sujeto sí es reclamo sobre el cual debió admitirse la posibilidad de prescribir, tanto porque no hay razón para amparar a quien no es diligente, como porque de lo contrario las posiciones jurídicas sucesorias y las transmisiones dominicales correspondientes nunca tendrían certeza. De todos modos, aunque se admita la imprescriptibilidad de la petición de derecho hereditario, sola o acumulada con la de preterición, es evidente que siempre tendrá su límite contra el adquirente por usucapión de bienes hereditarios singulares. En cuanto atañe a los efectos subjetivos, es difícil decidir si la verdadera petitio hereditatis favorece solo al accionante o repercute en favor de todos los coherederos. La respuesta no puede ser unívoca a la luz del numeral 664. Cuando se trata de petición de herencia sensu stricto, es decir, reclamo de posición sucesoria contra quien de hecho se comporta como heredero sin serio, o sin serio totalmente, evidentemente el reclamante actúa para sí por la totalidad de la herencia o su cuota parte. Otro tanto puede decirse cuando se alega una preterición. En cambio, si el accionante quiere actuar en beneficio de otros coherederos, tendrá que premunirse de los necesarios poderes de representación. Ahora bien, si por efecto de la genérica redacción del artículo el coheredero que ya ostente título firme de tal, pretenda la tenencia de los bienes que otro detenta sin título sucesorio, está actuando como cotitular de bienes o derechos, y consecuentemente en beneficio de todos los coherederos. Con referencia a los efectos objetivos, triunfante el heredero verdadero sobre el aparente habrá que examinar la buena o mala fe del segundo y aplicar las reglas generales posesorias. A lo que sin duda tiene derecho el heredero verdadero es a que el perdedor que actúe como heredero único o como coheredero rinda cuentas de su actuación.

Fuente: Código Civil Comentado, Tomo IV, Editorial Gaceta Jurídica

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6 comentarios en “Petición de Herencia

  1. MUY IMPORTANTE EL COMENTARIO POR SU CLARIDAD LEGAL.

    GRACIAS.

  2. bastante interesante los comentarios y sobre todo el analisi del del art. 664 del c.c
    GRACIAS

  3. muchas gracias por la redaccion es muy interesante sobre todo el articulo 667 de la exclucion que es mi problema que tengo con mi madrasta me me ha desheredado sin motibo gracias es muy claro todo los art. GRACIAS

  4. muy interesante los articulos ahora más que nunca me van a ayudar a solucionar mi problema me quieren desheredar por vivir en elextranjero.
    gracias.

  5. Hola,
    la madrastra de mi mamá la ha excluído de la herencia de mi abuelo, cuales son las sanciones que recaerían sobre ella?

  6. gracias por analizar esta situacon en el tema sucesorio esto me ha ayudado bastante para poder iniciar los tramites de peticion de herencia de mi difunto padre ,mil gracias

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